Y Sra. Inspiración se fue,
siguiendo el camino de las mariposas,
dejando desvanecer el éxtasis.
Ya no está cogida de mi mano,
se fue, dejándome solo,
en estado inefable.
El sol se pone por el este,
pero nadie se inmuta.
Y yo me siento en la cama,
y espero a mi amada,
sra. Inspiración.
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